Categorías: FundaciónPublished On: 8 de octubre de 2026
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¿Qué necesita una persona con discapacidad para poder estudiar, trabajar, vivir donde decida, participar en actividades culturales o moverse por su ciudad como cualquier otra persona? Esta pregunta ha estado en el centro de Building an Architecture of Inclusion, el congreso celebrado del 5 al 7 de octubre en Bruselas con motivo del 30.º aniversario de Disability Support Europe y al que ha asistido una delegación de Som – Fundació.

La federación europea, que reúne a más de 40.000 servicios en toda Europa, ha aprovechado el aniversario para renovar su marca e iniciar una nueva etapa. Pasa de ser EASPD a Disability Support Europe.
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¿Qué significa construir una arquitectura de la inclusión?

La metáfora que da nombre al congreso tiene una traducción muy concreta. No basta con reconocer derechos si después el entorno impide ejercerlos.

Pensemos, por ejemplo, en una persona que quiere trabajar. No es suficiente con que legalmente tenga derecho a hacerlo. Necesita identificar y desarrollar capacidades, procesos de selección accesibles, un puesto de trabajo adaptado a sus necesidades y los apoyos adecuados para desempeñar su trabajo.

Lo mismo ocurre con la educación, la vivienda o la participación comunitaria. Por eso, el congreso ha planteado que la inclusión debe construirse desde las políticas, los sistemas y los estándares, de manera que las personas con discapacidad tengan las mismas opciones y oportunidades para participar en la vida cotidiana.
  • Personas alrededor de un burro
  • Grupo de personas en un bosque
  • Taller de bicicletas
  • Grupo de gente posando con los actores
  • Actores en escena

Apoyar no significa decidir dónde ha de vivir

Otra cuestión central ha sido cómo deben evolucionar los servicios. El apoyo no debería obligar a una persona a encajar en un recurso determinado. La pregunta debería plantearse al revés: ¿qué vida quiere tener esta persona y qué apoyos necesita para hacerla posible?

Esto implica avanzar hacia servicios más flexibles y conectados con la comunidad: poder vivir, trabajar, formarse, disfrutar de la cultura o relacionarse con otras personas sin quedar separado del resto de la sociedad.
Las visitas de estudio en Bélgica permitieron conocer ejemplos de esta idea. En Amberes, conocimos experiencias en las que personas con discapacidad intelectual desarrollan actividades relacionadas con la naturaleza y participan activamente en la comunidad. En Gante, vimos proyectos que utilizan la danza y el teatro para generar oportunidades de desarrollo artístico y profesional.
No se trata, por tanto, únicamente de participar en una actividad, sino de poder asumir roles valorados socialmente: ser profesional, artista, guía o miembro activo de la comunidad.
  • Conferència a la Comissió Europea
  • Directius de Disability Inclusion Europe amb membres de Som - Fundació.
  • Tres personas frente a edificio Comisión Europea.

Una rampa no es suficiente: también hacen falta apoyos

La última jornada abordó una distinción especialmente importante: accesibilidad y apoyo no son lo mismo, pero se necesitan mutuamente. La sesión del 7 de octubre, vinculada a AccessibleEU, se dedicó precisamente a analizar cómo conectar la accesibilidad con el apoyo humano para garantizar la participación.

Un edificio puede ser físicamente accesible y, a pesar de ello, una persona puede necesitar información fácil de entender. Un trámite digital puede cumplir criterios técnicos de accesibilidad, pero seguir siendo demasiado complejo. Y una persona puede necesitar apoyo para comprender opciones, tomar una decisión o expresar sus preferencias.

Esto es, en definitiva, lo que propone Building an Architecture of Inclusion: dejar de pensar que es la persona quien debe adaptarse a lo que ya existe y empezar a diseñar entornos, servicios y políticas pensados para que todo el mundo pueda participar.
Para Som – Fundació, esta mirada conecta directamente con el apoyo a la toma de decisiones: no decidir por la persona, sino proporcionarle los apoyos necesarios para que pueda decidir y desarrollar su propio proyecto de vida.

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